Terminar una obra


Terminaste tu obra ¿Estás satisfecho?
- Aún no.
Vi que pasaste muchas horas en ella, y cuando la terminaste te tomabas cada momento libre para observarla por varios minutos, tu rostro era de satisfacción, pero, aún así me dices que no estás satisfecho.
- Si, así es.
Me cuesta entenderlo, Vi el tiempo que te tomaste para embalarla, con todos los cuidados y detalles, le adjuntaste el certificado de autenticidad, aún ya embalada te posabas delante de ella y la observabas.
- No es muy difícil de entender, si bien, es como dices, me tomé mi tiempo, primero para pintarla en mi mente, luego buscando documentación, armar el boceto, analizar la composición, pensar la técnica, los colores y luego comenzar a pintar, horas tras horas, dejar, seguir pensando, volver a retomar, horas tras horas, días tras días, hasta decir, ya está, la termine, limpiar los pinceles por última vez. Aún así no está terminada del todo, falta la firma, el sello, la marca personal. Ahora queda protegerla, en este caso barniz. Y como tú decías, ya terminada paso tiempo observándola. Hasta que llega el momento de embalarla, tomar todos los recaudos y cuidar hasta el último detalle. Pero mi satisfacción recién llega cuando la obra esté en manos de su dueño, quien hizo el encargo. Ahí recién doy por terminada la obra, cuando alguien más, va a pasar tiempo frente a ella observándola.

Fernando Gambella

 

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